lunes, 6 de agosto de 2012

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ACCIDENTES DE TRÁFICO: PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN BÁSICO / ARTICULO DEL INSTRUCTOR INTERNACIONAL JORDI ASÍN FERRANDO DE ESPAÑA

Accidentes de Tráfico / Procedimientos de Intervención Basico
Articulo del Instructor Jordi Asín Ferrando, para el sitio La Hermandad de Bomberos
Bombers de Barcelona, España


La intervención de los equipos de emergencia en un accidente de tráfico, desde la llegada al lugar del accidente hasta la finalización del rescate de la/s víctima/s y posterior traslado a un centro hospitalario, es regulada por una serie de pautas encaminadas a controlar los riesgos producidos por el propio accidente y por los que se puedan derivar de la actuación de los servicios de emergencia.
Se consideran dos tipos de procedimientos de actuación en accidentes de tráfico:
• El primer procedimiento o básico y que será el que se describirá en este artículo.
• El segundo procedimiento o adaptación de este a cada Servicio en función de los recursos materiales y humanos de que disponga.
 
El número ideal de integrantes del equipo de emergencia para poder desarrollar este procedimiento es de siete (cinco bomberos y dos sanitarios) siendo el mínimo de tres (dos bomberos y un sanitario). Este procedimiento básico consta de SEIS puntos:
1- Llegada y situación del tren de auxilio.
2- Reconocimiento del entorno y de los heridos.
3- Estabilización del vehículo, neutralización del sistema eléctrico y acceso del Sanitario al interior del vehículo.
4- Tratamiento sanitario de los heridos.
5- Plan de Excarcelación.
6- Extracción y traslado de los heridos.

 
1- Llegada y situación del tren de auxilio.

A la llegada del tren de auxilio al lugar de la intervención, éste ha de situarse de tal forma que permita cumplir con los siguientes objetivos:
- Proteger la zona de intervención utilizando los vehículos de bomberos como pantalla.
- Garantizar la rápida evacuación de los heridos a un centro hospitalario.
Para conseguirlo, en primer lugar, se delimitarán tres zonas de actuación:

Zona Caliente
Zona Templada
Zona Fría.


Zona Caliente: Es la zona que genera la intervención y la de mayor riesgo. Únicamente podrán acceder a ella los miembros de los servicios de emergencia debidamente equipados y controlados. Es el lugar donde se encontrarán el vehículo accidentado sobre el que se ha de trabajar y que se delimitará con un círculo imaginario alrededor del mismo de 2 metros como mínimo y 5 metros como máximo. En el interior de esta Zona Caliente no se depositará ninguna herramienta ni materiales retirados del vehículo accidentado (techo, puertas, cristales, elementos interiores, etc.), ya que éstos podrían causar daños al personal de los equipos de intervención en el tránsito por la zona. En el interior de la Zona Caliente solo habrá el personal, materiales y herramientas necesarios para cada fase de la intervención, que una vez utilizados serán depositados en la lona destinada a tal fin ubicado en la Zona Templada. Todos los elementos del vehículo que sean cortados o retirados del mismo se depositarán, si el estado del vehículo lo permite, bajo el mismo o bien se retirarán a un único lugar destinado a tal fin en la Zona Templada.


Zona Templada: Es la zona intermedia donde se ubicarán los vehículos y medios necesarios para la intervención, comienza donde termina la Zona Caliente. La ubicación de los vehículos del tren de auxilio, han de garantizar la protección del área de intervención respecto al tránsito rodado de la vía, ya que de ello dependerá la seguridad de las personas afectadas en el accidente y la de los equipos de intervención. Las ambulancias tendrán que estar ubicadas en un lugar con una salida rápida y sin dificultad.
En su interior solo podrán estar los miembros de los Servicios de Emergencia debidamente equipados, ya que también es considerada zona de riesgo. Junto al vehículo de rescate se colocará la lona que se utilizará como lugar donde se centralizarán las herramientas y materiales utilizados para la intervención.

Zona Fría: Es la zona segura donde puede estar el personal ajeno a la intervención.
Delimita la zona de intervención.
2- Reconocimiento del entorno y de los heridos.
Una vez ubicado el tren de auxilio se abren de forma paralela dos líneas de actuación:


1. El equipo de bomberos realiza el reconocimiento perimetral de la zona caliente para detectar posibles peligros del entorno tipo de vehículo y combustible (gasolina, gas-oil, eléctrico, híbrido,etc) , derrame de combustible, estructuras inestables, árboles afectados, instalaciones eléctricas, etc.) Si se detectan, neutralizar la fuga de combustible inflamable con espuma, estabilizar las estructuras y árboles afectados.




2. El sanitario efectuará un primer reconocimiento de la/s víctima/s desde el exterior del vehículo valorando el número, gravedad y prioridades (Triage inicial).

Este punto es el único del procedimiento que puede variar:


Si el sanitario detecta desde el exterior que por el estado de la/s víctima/s es prioritario entrar rápidamente en el vehículo, lo comunicará al mando de la intervención y se estabilizará el vehículo manualmente generando una entrada rápida hacia el interior.
Una vez el sanitario llega a la altura de la/s víctima/s e inicia las primeras atenciones, se continua con el siguiente punto del procedimiento.

3- Estabilización del vehículo, neutralización del sistema eléctrico, acceso del Sanitario al interior del vehículo y estabilización de la/s víctima/s.

Partiendo de la máxima que dice que:

“TRABAJAR SOBRE UN VEHÍCULO INESTABLE ES TRABAJAR SOBRE UN VEHÍCULO INSEGURO”,
La estabilización de los vehículos afectados es una maniobra que hay que valorar en su justa medida como la maniobra que posibilita el poder trabajar con una mayor seguridad, invirtiendo en la mayoría de intervenciones, un corto espacio de tiempo. Hay que estabilizar el vehículo en la posición en que sea encontrado, ya que si se mueve, se podrían agravar las lesiones de la/s víctima/s.

Solo se moverá como último recurso o cuando no exista otra posibilidad, estabilizando el vehículo una vez realizado el desplazamiento. A continuación se procederá a desconectar la batería o baterías que equipa el vehículo, retirando en primer lugar el polo negativo (–) y seguidamente el polo positivo (+).
Aunque se haya desconectado el suministro eléctrico, habrá que mantener unas distancias mínimas de seguridad respecto a los Airbag que no se han activado en la colisión (NORMA 15- 30- 40- 50 : 15cm. lateral, 30cm. conductor, 40cm. cortina, 50cm. acompañante ), para evitar verse afectados por una activación accidental durante el desarrollo de las maniobras de rescate, ya que el tiempo de descarga de los condensadores de los vehículos puede variar entre 1 segundo y 30 minutos según modelo y marca.

En el caso de no existir ningún acceso al interior del vehículo por puerta, cristal roto de una ventana, etc.; se realizará la maniobra más adecuada para lograr que el Sanitario llegue lo antes posible a la/s víctima/s. Si para conseguirlo hay que romper un cristal será siempre el que este más alejado de los ocupantes del vehículo.

4- Tratamiento sanitario de los heridos

El sanitario y personal de la ambulancia realizarán las maniobras de atención y estabilización de la/s victima/s.


Estas maniobras estarán condicionadas por una serie de variables:
- dotación de personal sanitario (número de
personas, titulación y experiencia del equipo).
- material sanitario de que disponen.
- número de víctimas y lesiones que padecen.
- condicionamientos y limitaciones del propio escenario.
- otros factores.
Se inicia con la valoración primaria, atendiendo por orden y sin saltarse ningún paso:
a) AIRWAY: abrir vía aérea con control de la columna cervical.
b) BREATHING: ver las características de la respiración, descartar patología respiratoria, administrar oxígeno.
c) CIRCULATION: descartar las hemorragias externas e internas, ver las características de la circulación (pulsos periféricos y centrales, frecuencia, amplitud, relleno capilar, color, humedad y color de la piel ...)
d) DISABILITY: (discapacidad neurológica) valorar el estado de consciencia siguiendo la escala de Glasgow, valoración de tamaño, reactividad y simetría de las pupilas, valorar la movilidad y sensibilidad del paciente ...
El aislamiento de la vía aérea, vías venosas, analgesia, inmovilización suficiente de miembros fracturados, valoración secundaria (aunque sea grosera)… se llevarán a cabo “in situ” si el mando sanitario lo cree oportuno. Las acciones sanitarias “emergentes” tienen prioridad casi siempre sobre la excarcelación, aunque nunca es prudente hablar en términos absolutos.
5- Plan de Excarcelación.


Una vez valoradas las posibles lesiones por el Sanitario y establecido el orden de prioridades según gravedad, se consensuara con el Mando de la intervención las maniobras de generación de espacio y el recorrido de extracción de la/s víctima/s más adecuado y con el menor número de movimientos posibles en función del tipo de vehículo, la posición y deformación, número de víctimas, lesiones, etc.


El uso de las herramientas adecuadas y las maniobras de excarcelación correctas han de permitir crear el espacio suficiente para poder extraer las víctimas en el menor tiempo posible y con las máximas garantías, tanto para los equipos de intervención como para las propias víctimas.
Ha de existir un plan A que será el más favorable para la víctima y un plan B, que se tiene que ejecutar en primer lugar, por si se agrava su estado y ha de realizarse una extracción rápida. Estos dos planes han de ser conocidos y entendidos por todos los miembros del equipo de bomberos y sanitarios.
 
6- Extracción y evacuación de los heridos.


En general, la forma más óptima y segura de extraer del interior de un vehículo a la/s víctima/s es respetando al máximo el eje sagital de sus columnas para evitar el agravamiento de lesiones. Por ello el uso de la tabla espinal es un elemento imprescindible para realizar estas maniobras de forma adecuada, pudiéndose utilizar además otros elementos de inmovilización como los corsés de excarcelación (KED)

Al movilizar a la víctima, la coordinación de movimientos, las órdenes de inicio y fin de maniobra, las distancias óptimas de desplazamiento, la dirección de salida del vehículo, etc. deben ser dadas por el Sanitario y conocidas por los equipos actuantes.


Si el equipo sanitario no está integrado en el de bomberos, el conocimiento entre ambos, la realización de prácticas conjuntas y la experiencia en servicios reales anteriores, servirán como elemento de armonización, con lo que todos los actuantes sabrán qué se hace y por qué, así como quien es, en cada fase, quien lleva la directriz de la maniobra.
Una vez en el exterior, se puede reevaluar de nuevo a la/s víctima/s, así como valorar si procede cambiarla/s a colchón de vacio para un máximo respeto de su/s columna/s y empaquetado total del cuerpo, a criterio del equipo sanitario. La valoración secundaria completa, generalmente la podremos desarrollar dentro de la ambulancia o en el “hospital de campaña” si se dispone de este recurso.

Finalmente, efectuar traslado a un centro hospitalario según el triage que se habrá practicado a las víctimas, medios de transporte disponibles, posibilidades terapéuticas de los centros hospitalarios de la zona, situación estable o inestable de las víctimas...

Procedimiento de intervención esquematizado


Jordi Asín Ferrando
Bombers de Barcelona
España


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