Trabajando!!

Trabajando!!
En El Piñal (Foto Fraiban R.)
Mostrando entradas con la etiqueta 347 WTC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 347 WTC. Mostrar todas las entradas

EEUU: Como se cae a pedazos la mentira del 9/11


Por Giulietto Chiesa* Publicado por Virgilio PONCE
Las llamadas telefónicas supuestamente realizadas por los pasajeros desde los aviones secuestrados el 11 de septiembre de 2001 influyeron profundamente en el imaginario colectivo. Pero sirven además de base al relato sobre cómo se desarrollaron los hechos. Sin embargo, 12 años después, los expertos del 9/11 Consensus Panel han demostrado que esas llamados nunca existieron.
Conforme a lo prometido, sigo informando a nuestros lectores sobre el desarrollo y avance de los trabajos del 9/11 Consensus Panel, en el que yo mismo figuro como miembro. Aprovecho por demás la ocasión para señalar la incorporación de dos nuevos miembros: Jonathan Cole, ingeniero civil, y Daniel Ganser, historiador, director del SIPER (Swiss Institute for Peace and Energy Research) y también profesor de la universidad de Saint-Gall y en la universidad de Basilea.
El Panel se interesó esta vez por el extraordinario y extremadamente singular caso de las llamadas telefónicas realizadas desde 3 de los 4 aviones secuestrados en aquella trágica mañana. El meticuloso análisis de todas esas llamadas telefónicas permitió al Panel identificar no menos de 32 contradicciones, algunas de ellas imposibles de resolver, entre el relato proporcionado por las autoridades (que no han parado de contradecirse) y las pruebas documentales disponibles.
Comencemos por recordar que durante 3 años, desde 2001 hasta 2004, las historias sobre las llamadas realizadas desde los aviones a través de teléfonos celulares han predominado en los recuentos publicados por los medios de prensa de Estados Unidos y del mundo entero. Han alimentado miles de artículos, libros y relatos. Esas llamadas son parte integrante de la historia del 11 de septiembre y nunca han sido verdaderamente cuestionadas. Incluso se hizo una película, sobre el vuelo UA 93, enteramente basada en algunas de esas llamadas telefónicas. Tanto el FBI como el tristemente célebre Informe de la Comisión sobre el 11/9, presentado en 2004, afirman oficialmente que se hicieron llamadas con teléfonos celulares desde 3 de los 4 aviones secuestrados. Dado que la credibilidad del Informe de la Comisión sobre el 11/9 se basa parcialmente en esos relatos, es evidente que si tales llamadas telefónicas dejan de ser creíbles el informe también deja de serlo. Así que el 9/11 Consensus Panel se dio precisamente a la tarea de verificar esa parte de la historia.
No alcanzaría el espacio aquí para retomar todos los detalles de las llamadas (Todd Beamer desde el vuelo UA 93; Barbara Olson desde el AA 77; Peter Hanson desde el UA 175; Jeremy Glick y Mark Bingham desde el UA 93; Renee May, aeromoza del vuelo AA 77; Brian Sweeney desde el UA 175; Thomas E. Burnett y sus 4 llamadas desde el vuelo UA 93; Sandra Bradshaw, aeromoza del vuelo UA 93; Elizabeth Wainio y Mario Britton desde el UA 93), un total de 35 llamadas telefónicas. Sólo me detendré aquí en dos protagonistas de esas llamadas telefónicas. Los lectores deseosos verificar las fuentes de nuestras conclusiones pueden hacerlo consultando el sitio web consensus911.org.
El primero es Todd Beamer, quien –según la historia contada por los medios de prensa– lanzó la famosa frase «Let’s Roll!», grito de guerra que supuestamente dio inicio a la rebelión de los pasajeros del vuelo UA 93. Según Lisa Jefferson, la operadora telefónica que recibió la llamada, Beamer le pareció asombrosamente sereno, dadas las circunstancias. Tanto que la señora Jefferson declaró al FBI que pensó por un momento que se trataba de una llamada falsa (crank call), sobre todo por el carácter tan «metódico y racional» de su interlocutor en una situación en la que se hallaba «a punto de morir». La llamada duró unos 13 minutos, algo relativamente singular ya que en aquellas condiciones excepcionales y dado el enorme número de llamadas recibidas en las centrales [aquella mañana] las comunicaciones eran a menudo cortadas. Pero lo más extraño –también según el testimonio de Lisa Jefferson al FBI– es que la línea telefónica se mantuvo conectada durante 15 minutos después de haberse estrellado el avión. Hay que agregar que Beamer se mantuvo hablando por teléfono por no menos de 13 minutos con 2 operadoras diferentes y cuando Jefferson le propuso comunicarlo con su mujer –Lisa, embarazada de su tercer hijo que debía nacer en enero– [Beamer] le contestó: «No, no. No quiero preocuparla sin razón.» Y después agregó: «Sólo quiero hablar con alguien para que sepa lo que está pasando aquí», como si no tuviese ningún amigo o pariente con quien hablar.
La otra operadora, Phyllis Johnson, no parece haber sido interrogada por el FBI y no existe finalmente ningún elemento que permita comprobar con certeza que la persona que habló con las dos operadoras era realmente Todd Beamer. La llamada no fue grabada, ni por las dos operadoras ni por el AOSC (Airphone Operations Surveillance Center). ¿Qué se puede deducir de todo esto? Las interrogantes son innumerables. Pero agregaré ahora otra más, que me parece más decisiva aún que todas las mencionadas hasta este momento. El 29 de septiembre de 2001, Verizon (el operador telefónico del teléfono celular de Beamer) entregó al FBI la lista detallada de las llamadas, que demuestra que desde ese teléfono se hicieron 18 llamadas después (así mismo, después) del estrellamiento del vuelo UA 93, o sea después de las 10:03 horas de la mañana del 11 de septiembre de 2001. ¿Qué podemos deducir de ello? La hipótesis más plausible es aquel teléfono celular no estaba a bordo del vuelo UA 93 con Todd Beamer… o que el avión que se estrelló en Pennsylvania no era el vuelo UA 93.
Ante toda esta serie de preguntas sin respuestas, el FBI no tuvo más remedio que recurrir (basándose ya únicamente en la fe del juramento) a una nueva versión. Lo cual sucedió en 2006, durante el juicio contra Zacarias Mussawi. El FBI dijo entonces que ninguna de las llamadas, con excepción de 2, habían sido realizadas con teléfonos celulares y que las 2 únicas llamadas realizadas con ese tipo de aparatos se habían producido simultáneamente, a las 9 horas 58 minutos, desde el vuelo UA 93, realizadas por 2 miembros de la tripulación, E. Felt y Cee Cee Lyle. Las 2 llamadas fueron [según el FBI] realizadas desde los baños del avión en momentos en que este volaba a 5 000 pies de altitud (unos 1 500 metros), o sea desde una altura relativamente compatible con las posibilidades técnicas de las comunicaciones telefónicas celulares en 2001.
Pero hay otro problema. Esas 2 llamadas tampoco pueden haberse realizado con teléfonos celulares. A pesar del profundo examen al que fue sometida la lista de llamadas de los celulares de todos los pasajeros y miembros de la tripulación de ese vuelo, no se encontró el menor indicio de una llamada realizada a la 9 horas y 58 minutos, ni ninguna especificación de la duración de tales llamadas, ni por lo tanto ninguna huella de los números supuestamente llamados.
Conclusión: Todas las historias que mencionan llamadas realizadas con teléfonos celulares desde los aviones son falsas. Esas llamadas nunca existieron.
Pero veamos las llamadas telefónicas más sensaciones (en el sentido de que causaron sensación en el mundo entero, provocando así gran emoción): las llamadas de Bárbara Olson, célebre presentadora de la CNN, que se hallaba a bordo del vuelo AA 77. Según el testimonio de su marido, Theodore Olson (no olvidemos que este último era entonces secretario de Justicia de Estados Unidos), Bárbara lo llamó 2 veces, casi una hora antes de que el avión se estrellara contra el Pentágono. CNN fue el primer medio en anunciarlo. Ted Olson fue muy claro: su mujer lo había llamado a través de su teléfono celular…
Hay que señalar que las llamadas de Bárbara Olson son las únicas que hacen referencia al armamento de los terroristas (cortapapeles) y que las revelaciones de Ted Olson fueron por lo tanto cruciales en la reconstrucción de los hechos. Incluso puede decirse que ese relato constituye uno de los pilares de la versión oficial. El problema es que, posteriormente, Ted Olson cambió de versión varias veces. La versión del FBI señala, sin embargo, que la primera llamada duró «alrededor de un minuto». En el Larry King Show, Olson declara también que la segunda llamada había durado «dos, tres, quizás cuatro minutos».
Hay al menos 4 problemas que ponen en duda lo que cuenta Ted Olson. El primero viene del propio FBI, que declaró firmemente en 2004: «Todas las llamadas [realizadas] desde el vuelo AA 77 se hicieron a través del sistema telefónico del avión.» Entonces, ¿mintió Olson?
Desgraciadamente, el FBI también mintió. En 2006, un agente de American Airlines declaró (en el juicio contra Mussawi) «que ningún Boeing 757 disponía de teléfonos de asiento, incluso desde mucho antes del 11 de septiembre de 2001. Los pasajeros del vuelo AA 77 utilizaron sus teléfonos celulares.» Otro elemento viene a confirmar esa declaración. Se trata del manual de mantenimiento del Boeing 757, con fecha del 28 de enero de 2001: «El sistema telefónico para pasajeros fue desactivado en aplicación de la directiva Eco FO878.» Otros elementos confirman igualmente que no había en los aviones teléfonos para uso de los pasajeros.
Por muy asombroso que pueda parecer, el hecho es que no existe ningún elemento objetivo que permita demostrar la existencia de alguna llamada de Bárbara Olson aquella mañana. No existe del lado del operador telefónico, como tampoco existe del lado del propio Departamento de Justicia (donde se hallaba su marido), ni tampoco en los datos sobre el movimiento del teléfono celular de la periodista. Pero este enredo no para ahí. Un informe del FBI (hecho público durante el juicio contra Mussawi, en 2006) destruye definitivamente la historia de Tel Olson. Según ese informe, hubo una sola llamada (y no 2) proveniente de Bárbara y esa llamada duró… «0 segundos». En otras palabras, no se estableció la comunicación. Así que Bárbara no pudo describir nada.
Y todavía no hemos mencionado lo inverosímil de toda la historia, en la que 60 pasajeros, entre los que se hallaba uno llamado Charles Burlingame, levantador de pesas y ex boxeador, son rechazados hacia la cola del avión por dos secuestradores más bien enclenques (al menos según el relato de Ted Olson, quien a su vez decía lo que le había dicho su mujer) mientras que los otros dos secuestradores se mantenían encerrados en la cabina de pilotaje.
Conclusión: ¿Mintió Ted Olson? No se puede descartar que le hayan llegado llamadas provenientes de su mujer. Pero lo que consta en las actas judiciales hace pensar que tales llamadas no podían venir del vuelo AA 77.
Y, por lo tanto, toda reconstrucción está falseada. Alguien la inventó. Si realmente existieron tales llamadas telefónicas, el hecho es que no fueron realizadas desde los aviones. Y si no se hicieron desde los aviones, ¿quién las hizo? ¿Y con qué objetivo?
Cuando reclamamos que se haga una verdadera investigación, en la que se llame a declarar bajo juramento a todos los protagonistas aún vivos, estamos reclamando algo simplemente lógico y evidente. Pero lo evidente nunca se tiene en cuenta cuando se habla del 11 de septiembre. Así que tendremos que proseguir nuestra propia investigación.
*Giulietto Chiesa, periodista, fue corresponsal de El Manifesto y de Avvenimenti, colaboró con múltiples emisoras de radio y televisión en Italia, Suiza, el Reino Unido, Rusia y el Vaticano. Autor de diversos títulos, su trabajo se ha centrado en la disolución de la URSS y en el imperialismo estadounidense. Comprometido en la lucha contra la participación de Italia en la invasión a Irak. En 2004, fue electo miembro del Parlamento Europeo (alianza de demócratas y liberales).
Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Christophe
Fuente: Voltaire

Edificio 7 del WTC

British Man Wins Huge Victory For 9/11 BBC Broadcast Building 7 Demolition BIG WIN in COURT

Monday, April 8, 2013 2:00
% of readers think this story is Fact. Add your two cents.
0

(Before It's News)
WTC 7 collapse 9/11
World Trade Center shows the perfect controlled demolition of WTC 7 was 2 blocks away from WTC1/2, and was only superficially hit by debris when 1 and 2 collapsed as you can readily see from the starting point of the video. At 5:22 p.m., over six hours after WTC 1 and 2 "collapsed", WTC 7 came down in a free fall.
British Man Wins Small Victory For 9 11 TruthersWorld Trade Center building 7 collapse
A British 9/11 truther is claiming victory following a court ruling that said he did not have to pay a fine over his refusal to pay his annual £130 TV license fee.
Tony Rooke claimed the BBC intentionally misrepresented facts about the 9/11 attacks when it reported that World Trade Center 7 collapsed “due to an office fire, which, even the NIST report says, fell at free-fall speed for eight floors in 2.5 seconds. That is absolutely impossible without a controlled demolition being involved.” The National Institute of Standards and Technology (NIST) is the U.S. government agency charged with investigating collapses.
In an act of civil disobedience, Rooke refused to support the BBC and pay the license fee because he believed the BBC has covered up the events of that day. To pay the license fee, he said, would be tantamount to supporting the terrorists responsible for the controlled demolition. He also argued that supporting terrorists would violate the UK’s Terrorism Act, which states: “It is an offence for someone to invite another to provide money, intending that it should be used, or having reasonable cause to suspect that it may be used, for terrorism purposes.”
Rooke was charged with not paying the license fee. Prior to his hearing, Rooke provided the court with evidence that both WTC towers and WTC 7 were destroyed by controlled demolition rather than by the airliner impacts and subsequent fires. The judge gave Rooke an unconditional discharge, which in British legal parlance means he was convicted but he does not suffer the consequences of a conviction and the conviction will be erased if he is not brought before the court for six months. He was not required to pay the fee and non-payment fine but had to pay court costs of £200.

The BBC first reported the collapse of WTC 7 about 20 minutes before it occurred. The “official line” from the U.S. government is the building fell due to fire damage. But it collapsed into its own footprint and was the first steel-reinforced high-rise to ever collapse due to an uncontrolled fire. Explosions were heard and reported prior to the collapse.

Bob Livingstonpersonalliberty

La verdadera Historia del WTC...


Las Torres Gemelas: ¿Qué las derrumbaron de veras?

Falacias de la versión oficial

Todo el mundo –incluso los ingenieros– fue horrorizado al ver cómo las torres se derrumbaron en una nube de polvo. No nos dio tiempo para preguntarnos lo que había ocurrido, ya que enseguida se emitió la versión oficial para explicar las imágenes publicadas por los medios: “las torres", nos contaron "se derrumbaron por su propio peso”.

Nos dijeron que nadie había previsto el impacto de un avión jumbo con los tanques llenos contra las torres, y que el combustible ardió con el calor de una central nuclear, derritiendo las columnas de acero de los núcleos de las torres. Ante el hecho de que la combustión del combustible de un avión sólo puede alcanzar una fracción de la que se necesita para derretir el acero estructural de los edificios, a los pocos días de la tragedia se promovió la “teoría de las vigas de celosía”. Luego aprobada por la FEMA (Agencia Federal para la Gestión de Emergencias), esta teoría sostiene que el fuego debilitó las delicadas vigas de celosía que aguantaban los suelos, por lo que éstos cayeron uno sobre el otro, creando una reacción en cadena.

Este documento examina las falacias de la explicación oficial:
  • La teoría no es consistente con las leyes de la física
  • La teoría oficial del colapso no tiene nada que ver con los eventos que pudimos presenciar.
  • Es una teoría que tergiversa las prácticas de la ingeniería y del diseño de las Torres Gemelas.
  • La teoría no era fundada en ningún análisis forense de las pruebas físicas.

Las autoridades destruyeron las pruebas físicas

Después del desastre, la zona fue acordonada. La gente fue amenazada con ser detenida sólo por tomar fotos de la “Zona Cero”. La empresa Controled Demolition Inc. recibió el multimillonario encargo de “limpiar” el lugar, lo cual se hizo con una velocidad considerable. Casi todo el acero fue vendido para ser reciclado, sin haber sido sometido previamente a un serio análisis forense. A los investigadores de FEMA se les fue denegado el acceso a la más importante prueba física: el acero de la estructura de los edificios.

El lugar del inmenso crimen “que cambió todo” y del fallo más grande y menos comprendido de la historia de una estructura, no se le permitió que fuera analizado por pistas.

Tampoco se le permitió al público verificar detalles sobre el diseño de los edificios que podrían haber sido cruciales a la teoría de FEMA, ya que los planos de proyecto no han sido publicados. La teoría asume que los suelos sólo se apoyaban sobre vigas de celosía relativamente débiles. Si esto fuera así, los suelos tampoco hubieran sido lo suficientemente resistentes para transferir las fuerzas laterales que un viento normal genera entre la fachada y el núcleo de los edificios. Por lo tanto, los suelos tenían que estar reforzados por vigas de acero adicionales. 

Las torres fueron diseñadas para soportar el impacto de un gran avión

Las dos torres fueron diseñadas para resistir el impacto de un 707-340 cargado con 87.055 litros de combustible. Los 767-200s que impactaron contra las torres tenían un tamaño similar y llevaban 37.850 litros de combustible cada uno.

Los núcleos de las torres formaban sus propios componentes de soporte de la carga gravitacional. Las normas de la ingeniería tradicional exigen que el núcleo tiene que resistir como mínimo 5 veces su carga nominal. No hacia viento y, probablemente, las plantas superiores a la zona de impacto aguantaban bien con la mitad de su carga nominal. ¿Qué evento puede causar el fallo simultáneo del 90% de las columnas de acero para que las torres se derrumbaran verticalmente a la velocidad que vimos? La versión oficial no logra describir tal acontecimiento.

El fuego no es una causa para que un rascacielos se derrumbe

El fuego no es una causa para que un rascacielos se derrumbe
Si las torres del WTC (World Trade Center) 1 y 2 y el WTC 7 se derrumbaron a causa del fuego, sería la primera vez en la historia que un rascacielos de armazón de acero haya colapsado totalmente a causa de un fuego o de cualquier otra causa o combinación de causas que no sea una “demolición controlada”. El edificio WTC 7 de 47 pisos no recibió ningún impacto de un avión o de otros objetos. Sólo se observaron algunos pequeños fuegos antes de que se “derrumbaran” verticalmente.

Los fuegos no fueron especialmente intensos

El combustible de los aviones (queroseno) hierve con facilidad y sus vapores prenden fuego fácilmente, por lo que se consume rápidamente. La FEMA admite que el combustible se debió consumir en “pocos minutos”. Después, el fuego se alimentó de los mismos materiales que un típico fuego de oficina. Con el tiempo el humo se volvió más oscuro, indicando que el fuego se sofocaba por la falta de oxígeno. Al poco tiempo de los impactos, el orificio causado por el impacto se volvió y permaneció negro, y no se veían puntos iluminados o llamas. Cuando la Torre 2 fue alcanzada, la gente evacuada de los pisos superiores fueron capaces de bajar por las escaleras que pasaban por la zona del impacto.

No existen pruebas de que el fuego alcanzara los 700 ºC que se necesitan para ablandar significativamente el acero, ni siquiera en el momento de más calor inmediatamente después del impacto. Esta temperatura hubiera puesto al rojo vivo las zonas afectadas, que hubiera sido visible incluso de día. Ante la falta de oxígeno, los fuegos seguramente no pasaron de los 250 ºC, no siendo un peligro para la estructura de acero, incluso ante la ausencia de materiales aislantes. No existen pruebas de que el fuego llegara a dañar las estructuras del núcleo de los edificios. Téngase en cuenta, que el ablandamiento del acero a altas temperaturas es reversible, y que el acero es un buen conductor del calor. Si cualquier acero de la estructura hubiera perdido su rigidez durante los primeros minutos de fuego, hubiera recuperado gran parte de su resistencia cuando el fuego se enfrió después de haber consumido el combustible de los aviones. 

Los derrumbes verticales son indicativos de una demolición

Los derrumbes verticales son indicativos de una demolición
Las torres se derrumbaron casi perfectamente en sentido vertical, expulsando cascotes por los laterales. Es imposible que los impactos de los aviones y los fuegos que causaron pudieran producir daños tan perfectamente sincronizados y simétricos que resultarían en los simultáneos y equilibrados fallos de la estructura, requerido para un derrumbe vertical de este tipo.

La explicación oficial de que las paredes exteriores canalizaron el derrumbe dentro, la huella de edificio no coincide con la realidad que las paredes exteriores se hicieron añicos antes de ser alcanzadas por la masa superior que se derrumbaba. Tampoco reconoce que el núcleo denso causaría que la parte superior del edificio cayera de lado como la copa de un árbol.

Las Torres explotaron

En un colapso dirigido por la gravedad, como se nos dice ocurrió, los pisos se hubieran desplomado dentro de las paredes exteriores y las columnas de acero de la fachada podían haberse doblado. El núcleo hubiera quedado de pie, incluso si las paredes exteriores hubieran desaparecido.

Sin embargo, las desintegraciones explosivas que pudimos observar no se parecen en nada a esto. Pudimos ver espesas nubes de polvo y escombros saliendo de las torres, incluso durante los primeros segundos de sus destrucciones cuando los pisos superiores de las Torres caían lentamente. Los análisis sismológicos demuestran que el mayor movimiento se produjo cuando las Torres empezaban a derrumbarse. Pero un colapso dirigido por la gravedad hubiera mostrado picos de movimiento al final, cuando la runa desplomada impacta contra el suelo.

Las Torres se pulverizaron y se hicieron añicos en el aire

Las Torres explotaron en forma de columnas de polvo pareciéndose a los flujos piroclásticos de un volcán. Las espesas nubes de hormigón pulverizado fueron expulsadas en intervalos periódicos, muy por debajo de la “zona colapsada”, lo que demuestra que la pulverización fue causada por otras fuerzas que las de un derrumbe “dirigido por la gravedad”.

Las rejas tubulares de acero que ceñían las paredes exteriores de los edificios fueron trituradas en pequeños trozos y cayeron cientos de metros, en lugar de pelarse. Las inmensas vigas tubulares de acero que formaban los núcleos de los edificios también se rompieron en pequeños trozos.
El derrumbamiento de los suelos y la deformación de las paredes exteriores que propone la "teoría de la vigas de celosía" no consigue explicar la transformación del hormigón en polvo en pleno aire, la fina trituración de las paredes exteriores o la destrucción total de los fuertes núcleos de los edificios.

Las partes superiores de las Torres cayeron sin resistencia

Las Torres cayeron casi a la misma velocidad que un objeto en caída libre, sin apenas encontrar resistencia. Es generalmente aceptado que ambas torres se desplomaron en aproximadamente 9 segundos —el mismo tiempo que tardaría en caer un objeto en caída libre desde la altura de las Torres—. Pero la parte intacta de los edificios hubiera ralentizado enormemente la caída de la parte superior, ya que la energía cinética de la masa que caía se habría utilizado para hacer añicos todo lo que se encontraba a su paso, así reduciendo su aceleración en gran parte, a menos que hubiera sido demolida antes de que la masa colapsada se topara con ella.

La caída libre ininterrumpida de la parte superior de las Torres demuestra que las Torres no se derrumbaron por su propio peso.

Referencias:

Muslims Suspend Laws of Physics! 
http://home.attbi.com/~jmking/Collapse_update.htm *
EVIDENCE OF EXPLOSIVES IN THE WTC SOUTH TOWER COLLAPSE
THE OFFICIAL LIE (THE "TRUSS THEORY") IS LUDICROUS
THE WORLD TRADE CENTER DEMOLITION
http://www.nerdcities.com/guardian/WTC/how-hot.htm *
http://www.nerdcities.com/guardian/WTC/WTC_ch2.htm *
THE WTC WAS DESIGNED TO SURVIVE THE IMPACT OF A BOEING 767
Eyewitness Reports Persist Of Bombs At WTC Collapse
The World Trade Center Demolition and the So-Called War on Terrorism
EVIDENCE OF EXPLOSIVES IN THE WTC SOUTH TOWER COLLAPSE
Painful Questions by Eric Hufschmid
911 Timeline: The Most Comprehensive Minute By Minute Timeline On 911

(* = Sitios ya desaparecidos)

Lo asesinaron por decir la verdad del 9/11 WTC


9/11 Researcher Found Dead: Wrote Book Implicating Bush Administration In The 9/11 Attacks
Thursday, February 7, 2013 20:54


Phillip Marshall wrote about conspiracy. Was he a victim of one? '9/11 Truther' Phillip Marshall and his entire family were recently found dead of gunshot wounds in what authorities are calling a murder suicide. Marshall was a former airline pilot and a '9/11 Conspiracy Theorist' and book writer who believed that the Bush administration, with cooperation from Saudi intelligence, had committed the 'false flag' terrorist attacks on September 11th, 2001. Marshall was also a former CIA and DEA pilot during the Iran/Contra Scandal. Marshall lived in fear for his life while writing his 9/11 Truther book implicating the United States government and George W. Bush in the 'false flag' attacks. Has the US government begun an all out assault on whistle blowers and so-called truthers? That would certainly put at least 50% of Beforeitsnews readers and reporters/contributors in jeapardy of a drone strike or 'accident' for merely seeking truth. The excellent videos below share that many Americans believe that this was another HIT upon a man who knew too much and was willing to share his information with the world. Why'd THEY kill his family, and dog, too? Was that REALLY NECESSARY George Bush? The story below is from The Mail Online and The Santa Barbara View. 


A pilot who wrote a conspiracy theory book about 9/11 is dead after he shot his two teenage children and family dog before turning the gun on himself. Micalia Phillips, 14, and her 17-year-old brother Alex, were also found dead at the home inside the gated Forrest Meadows community.

The former airline pilot's controversial conspiracy book The Big Bamboozle: 9/11 and the War on Terror was released last year. 

While he was writing it, Marshall believed that his life was in danger because of the allegations involved.

According to Santa Barbara View, during the editing and pre-marketing process of Marshall’s book, he expressed some degree of paranoia because the nonfiction work accused the George W. Bush administration of being in cahoots with the Saudi intelligence community in training the hijackers who died in the planes used in the attacks.

“Think about this,” Marshall said last year in a written statement, “The official version about some ghost (Osama bin Laden) in some cave on the other side of the world defeating our entire military establishment on U.S. soil is absolutely preposterous.”

Marshall went on to say: “The true reason the attack was successful is because of an inside military stand-down and a coordinated training operation that prepared the hijackers to fly heavy commercial airliners. We have dozens of FBI documents to prove that this flight training was conducted California, Florida and Arizona in the 18 months leading up to the attack.”

The veteran pilot confided that he was concerned about his 10-year, independent 9/11 study and most recent book since they pointed to the Saudis and the Bush intelligence community as the executioners of the attack that defeated all U.S. military defenses on Sept. 11, 2001. Marshall said he knew his book might cause some people to take issue with him.

 

Asesinan a un Escritor e Investigador del 9/11 que Comprometía a la Administración Bush


Asesinan a un Escritor e Investigador del 9/11 que Comprometía a la Administración Bush

Phillip Marshall, escritor, investigador y expiloto de la CIA, fue encontrado muerto el 2 de febrero del 2013, junto a su mujer e hijos, incluso el perro de la familia fue asesinado.
Para las autoridades este asunto no es más que un suicidio, pero según los que conocían a Phillip, éste vivía con temor desde que publicó su libro: “El Bamboozle grande: 9/11 y la Guerra contra el Terror”, en el cual culpa al gobierno de los Estado Unidos de los atentados.
Phillip escribió en el libro que la administración Bush, con la cooperación de la inteligencia Saudí, eran los responsables de los ataques terroristas de la falsa bandera del 11 de Septiembre de 2001 a las Torres Gemelas. 
De acuerdo con Santa Barbara View , durante el proceso de edición y pre-comercialización del libro de Marshall, expresó algún grado de paranoia, porque en la obra de no ficción acusaba al presidente George W. Bush de estar en connivencia con los servicios de inteligencia de Arabia Saudita en la formación de los secuestradores que murieron en los aviones usados ​​en los ataques.
“Piense en esto”, dijo Marshall el año pasado en una declaración escrita, “La versión oficial sobre un fantasma (Osama bin Laden) en una cueva en el otro lado del mundo derrotando a todo nuestro establecimiento militar en territorio de EE.UU. es absolutamente absurdo”.
Marshall también llegó a decir: “La verdadera razón de que el ataque fuera un éxito se debe a un militar en stand-down y una operación coordinada de formación que prepara a los secuestradores para volar grandes aviones comerciales. Tenemos docenas de documentos del FBI para probar que este entrenamiento de vuelo se llevó a cabo en California, Florida y Arizona en los 18 meses previos al ataque. “
FRAGMENTOS DE SU LIBRO:
“Después de un exhaustivo estudio de 10 años de este ataque letal que utiliza aviones Boeing llenos de pasajeros y miembros de la tripulación de compañeros como los misiles guiados, estoy 100 por ciento convencido de que un equipo encubierto de agentes de inteligencia sauditas era la fuente de los recursos logísticos, financieros y tácticos que la formación dirigida vuelo esencial para los secuestradores 9/11 para 18 meses antes del ataque “, escribió Marshall. “Esta conclusión se determinó hace seis años y todas las pruebas posteriores han hecho más que confirmar esta conclusión.”
El 1 de marzo, dos ex senadores estadounidenses, quienes encabezados separados 9.11 investigaciones federales,también planteó la posibilidad de la participación de Arabia Saudita en los atentados en los que murieron 3.000 personas y estimulado la guerra mundial contra el terrorismo. En declaraciones juradas que parece probable que reavivará el debate, el ex senadores Bob Graham y Bob Kerrey, que vio top-secret información sobre las actividades de los saudíes, dijeron que creen que el gobierno saudí desempeñó un papel directo en los atentados terroristas.
“Estoy convencido de que había una línea directa entre al menos algunos de los terroristas que llevaron a cabo los ataques del 11 y el gobierno de Arabia Saudita “, el ex senador Bob Graham dijo en una declaración jurada presentada como parte de una demanda presentada contra el Gobierno saudí y decenas de instituciones en el país por las familias de 9/11 víctimas, entre otros. Graham encabezó una investigación conjunta del Congreso 2002 sobre los ataques y ha afirmado que estaba amordazado en silencio acerca de los hallazgos de su comisión en 2002 por el ex vicepresidente Dick Cheney y otros altos miembros de la comunidad de inteligencia de Bush.
La muerte de este escritor tiene a muchas personas preguntándose:
¿Es este asesinato despiadado de toda la familia de Phillip Marshall, incluído el perro, una advertencia disuasoria para aquellos que estén pensando en investigar o publicar sobre el tema? Juzguen ustedes, aunque está bastante claro.

11 AÑOS DEL AUTOATENTADO DEL 11S


SE CUMPLEN 11 AÑOS DEL AUTOATENTADO DEL 11S

Es un hecho indiscutible que la humanidad estamos gobernados por un grupo de criminales sin escrúpulos que nos mantienen sumidos de una forma u otra en una vida de miseria y esclavitud para su beneficio y poder.
Ellos utilizan todo tipo de artimañas criminales para mantener el control global, especialmente mediante crisis y guerras, amparados por todos los estamentos sociales que lo consienten. Los autoatentados del 11S de USA fueron una de esas macro operaciones de BANDERA FALSA que tantas veces repiten a lo largo de la HISTORIA y que parece que olvidamos tan rápidamente. El siguiente vídeo nos lo recuerda una vez más.
Son muchas las pruebas que demuestran que los atentados de EEUU del 11 de Septiembre de 2001 fueron un trabajo interior, en el siguiente vídeo habla sobre quién estuvo detrás de todo ello, qué fines pretende y cual es su objetivo.
Hablaremos de las consecuencias y de sus crueles y audaces actos, hablaremos de ese estado dentro del estado que domina el Mundo globalmente y que en Mundo Desconocido llamamos “La Hermandad”.

Fuente: mundodesconocido.es

Visita las  secciones DESINFORMACIÓN y AUTOATENTADOS para más información relacionada

Cinco grandes mentiras sobre el 11-S


Cinco grandes mentiras sobre el 11-S

                                                                                  Renán Vega Cantor

“La verdad está tan ensombrecida en estos tiempos, y la mentira tan extendida, que, si no amamos la verdad, no sabremos reconocerla”.                            
                                                                                                   Blaise Pascal

Por estos días se repite la versión oficial de los gobernantes de los Estados Unidos sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. Los medios de comunicación de todo el mundo -como loros amaestrados- repiten dicha versión, sin cuestionarla en lo más mínimo y dándola por cierta. Todas las críticas a la versión oficial, debidamente argumentadas y con sólidos fundamentos, son acalladas con el calificativo ligero de que se trata de ‘teorías conspirativas’. Decir esto en realidad es un chiste de quinta categoría, porque si hay alguna teoría conspirativa difícil de creer, es la que desde el mismo día de los acontecimientos dio el gobierno de George Bush II. Esa versión, en pocas palabras, afirma que varios terroristas de la red Al Qaeda, dirigida por Osama Ben Laden, secuestraron cuatro aviones que mantuvieron en su poder durante dos horas volando en el espacio aéreo de los Estados Unidos y luego los estrellaron contra el World Trade Center y el Pentágono. Como resultado del impacto de los aviones se derrumbaron las torres gemelas y fue averiada la parte baja del edificio del Pentágono. Esta historia contiene tantas mentiras que es casi imposible encontrar en la historia de la humanidad una patraña semejante, plena de falsedad y manipulación. Por todo esto, es necesario recordar algunas de esas grandes mentiras.

PRIMERA MENTIRA:  Los atentados del 11 S fueron organizados por Al Qaeda, dirigida por Osama Ben Laden.

Es significativo que a pocas horas de los atentados se supiera con tanta claridad, y sin realizar ninguna investigación independiente, que el organizador de los atentados fuera el magnate de Arabia Saudita Osama Ben Laden y una pretendida red terrorista bautizada como Al Qaeda. Para comenzar, Osama Ben Laden fue preparado y financiado por la CIA desde los tiempos de los muhadines en Afganistán y el 10 de septiembre de 2001, el día anterior a los atentados, como está debidamente probado, estaba hospitalizado en un centro médico de la CIA en Rawalpindi, una ciudad de Pakistán, reponiéndose de un problema renal.  En cuanto Al Qaeda se refiere, resulta difícil creer en su existencia independiente, es decir, cómo una red terrorista con ramificaciones mundiales que puede atentar contra intereses de Estados Unidos casi en cualquier lugar del planeta. Eso es algo imposible de realizar en nuestro tiempo, al margen del apoyo de un poderoso Estado, en razón de lo cual no se requiere mucha imaginación para concluir que Al Qaeda es un invento de la CIA u otro nombre en clave de la CIA. Adicionalmente, el propio Ben Laden negó en varias ocasiones ser el responsable de los atentados y la voz que en una oportunidad se los atribuyó era una burda falsificación, realizada por servicios secretos de los Estados Unidos. Otro hecho adicional que cuestiona la responsabilidad del millonario Saudita radica en afirmar que desde unas cavernas de Afganistán, sin ningún medio de comunicación y sin poder disponer de grandes cantidades de dinero, urdió, financió y preparó durante años los atentados del 11 S y estos se realizaron de una forma tan elemental: unos piratas secuestraron cuatro aviones y lo hicieron usando los cuchillos y los tenedores del propio servicio de cafetería de las aeronaves. Todo este quantum es algo insostenible en estos tiempos de control tecnológico y financiero casi absoluto.

SEGUNDA MENTIRA: Varios comandos suicidas, formados por 19 terroristas islámicos, secuestraron cuatro aviones y los hicieron estrellar contra los objetivos escogidos, el World Trade Center y el Pentágono.

Resulta patético constatar que el mismo día de los atentados se estableciera con precisión la identidad de los responsables y además se descubriera que esos individuos habían preparado las acciones terroristas, en propio suelo de los Estados Unidos, durante varios meses. ¿Cómo así que se les identifica fácil y rápidamente luego de los atentados, pero nunca se les detectó cuando vivían en Estados Unidos, donde se matricularon en cursos de aviación? De los 19 aeropiratas que, según dijeron las propias autoridades de los Estados Unidos, secuestraron los aviones y se inmolaron con ellos, seis están con vida. Se podría argüir que sólo es una coincidencia de homónimos. Sin embargo, los nombres de los supuestos terroristas venían acompañados de fotografías y de datos personales muy precisos, que no dejaban ninguna duda sobre la identidad de los acusados. La información sobre los seis supuestos piratas que sobrevivieron a las acusaciones, fue suministrada por la BBC de Londres el 23 de septiembre de 2001. ¿Y si eso es así, por qué la versión oficial de los Estados Unidos nunca se modificó y sigue sosteniendo el estribillo de los 19 terroristas árabes que estrellaron los aviones?

Otros datos reveladores tienen que ver con la preparación que efectuaron los supuestos terroristas suicidas en escuelas de aviación de los Estados Unidos. Testimonios tanto de instructores como de otras personas que participaban en esos cursos son reiterativos en señalar que aquéllos eran tan torpes, sin ninguna actitud práctica para maniobrar una aeronave, que difícilmente podrían manejar un avión de juguete. Y sobre individuos tan limitados se nos ha dicho que fueron capaces de mantener durante dos horas unos aviones secuestrados en el espacio aéreo de los Estados Unidos  -el más militarizado del mundo- y, con una impresionante precisión y frialdad, realizaron maniobras que sólo hubieran podido efectuar pilotos expertos, tales como estrellarlos contra las torres gemelas. Un dato complementario que no deja de sorprender radica en que dos de los supuestos secuestradores fueron entrenados en la Estación Aérea de la Marina de Estados Unidos en Pensacola, Florida. ¿Qué puede pensarse de esto?

TERCERA MENTIRA: Las torres gemelas del World Trade Center se derrumbaron como resultado del impacto de dos aviones, en horas de la mañana del 11 S.

Tal vez las imágenes más vistas en la historia de la humanidad corresponden al momento en que se estrellaban los aviones contra las torres del WTC y al rato empezaron a caer, como si fuesen de juguete, esas gigantescas construcciones. Al ver esto, de manera inmediata se asocia la caída con el impacto, eso es lo que capta nuestro sentido común, algo que en apariencia no puede ser discutido. Pero vaya engaño, porque no ha sido la primera vez en la historia que algún avión se ha estrellado contra edificios y estos no se han derrumbado,  aunque si se han incendiado en la zona del impacto.  Como es apenas normal un terrible choque, como el causado por grandes aviones, tiene que afectar esas construcciones, pero no al punto de derribarlas como si fueran castillos de naipes.

Hoy se sabe con exactitud que la demolición no fue producida por el choque, sino por una deflagración preparada de antemano y que se hizo coincidir con el impacto de los dos aviones. Equipos de arquitectos, ingenieros, expertos en explosivos han estado averiguando lo que sucedió y en diversos estudios han concluido que era físicamente imposible que las torres se fueran al piso como resultado del choque, porque las temperaturas que se produjeron tras el impacto no alcanzaron el nivel necesario para fundir o debilitar la estructura de acero que sostenía los edificios, y porque, salvo las demoliciones controladas,  nunca antes  -ni después-  se ha visto una caída libre en la que los pisos inferiores, con todo su peso en hormigón y acero, no ofrecieran ninguna resistencia a los pisos de arriba.

Si eso no era posible, entonces algo diferente provocó el derrumbe y eso fue una explosión.  Para ello se utilizó un explosivo llamado nanotermita que si se combina con algún oxidante puede cortar el acero en segundos, como si se tratara de mantequilla caliente.  En efecto,  residuos de ese explosivo fueron encontrados en el polvo cercano al lugar donde estaban las torres.  Además, la nanotermita produce un color similar al que se desprendió en el momento del choque contra la torre 2. Una cuestión complementaria indica que ese explosivo tan sofisticado sólo puede ser manejado en los Estados Unidos por sectores ligados al complejo militar. Como lo ha dicho el científico danés Niels Harrit, quien comprobó sin ninguna duda que en los atentados se empleó nanotermita: “Esta sustancia ha sido únicamente preparada a través de contratos militares, en Estados Unidos y probablemente en los principales países aliados. Proviene de una investigación militar secreta y con seguridad no fue preparada en alguna cueva de Afganistán…”

Pero como si todo esto fuera poco, lo más contundente e inexplicable en la versión oficial está relacionado con el hecho indiscutible que, en realidad, no fueron dos sino tres los edificios que se cayeron en el complejo del WTC. En efecto, a las 5 y 30 de la tarde del 11 S, o sea, 9 horas después de la caída libre de las dos torres principales, se derrumbó la llamada Torre 7, situada a escasos 100 metros de la torre norte, siendo que contra ella no se estrelló ningún avión. ¿Por qué esa misteriosa Torre 7, de unos 47 pisos, se fue a tierra si no recibió impacto alguno? ¿Por qué se cayó muchas horas después del choque de los dos aviones y de manera similar como si fuera producto de una demolición? Es obvio que este suceso no puede ser explicado en el contexto de la “teoría oficial” del 11 S,  y por eso proceden a ocultarlo,  y por ello nadie habla de esa ‘incómoda’  Torre 7.

CUARTA MENTIRA:  El Pentágono fue impactado por un avión comercial poco después del ataque a las Torres Gemelas.

Esta afirmación no se sostiene de ninguna manera, porque resulta imposible que en este caso hayan dejado de operar las leyes físicas al suponer que el choque fue de tal magnitud que todo se pulverizó hasta desaparecer por completo. Porque, en efecto, del pretendido avión no quedaron restos ni huellas de ningún tipo, ni partes de los cuerpos de la tripulación o de los pasajeros. No quedó nada, ni vidrios, ni cauchos,  ni los metales de los que están hechos los aviones,  ni los motores,  ni las cajas negras,  las que  -según la versión oficial-,  se fundieron. Lo raro del caso estriba en que cuando se produce un accidente de avión quedan desperdigados a cientos de metros, restos del fuselaje, de los asientos y de las maletas de los viajeros. Al mismo tiempo, diversas pruebas fotográficas, imágenes y testimonios comprueban que es físicamente imposible que un avión se hubiera estrellado contra el Pentágono, porque cómo explicar que un Boeing de cien toneladas de peso, de 38 metros de largo, y 13,60 metros de alto a una velocidad de 800 kilómetros por hora se clavara contra el piso y sólo provocara un orificio de unos 5 metros de diámetro y el césped que se encontraba a la entrada de esa ala del edificio, quedara completamente intacto.

Esto no quiere decir, desde luego, que el Pentágono no hubiera sido impactado. Claro que lo fue.  Pero no por un avión, sino por un misil, como lo prueba el tamaño del orificio de entrada y el tipo de daños que produjo, ya que atravesó por lo menos seis muros de hormigón.  ¿Si fue un misil, por qué se sostiene,  sin ningún tipo de evidencias,  que fue un avión el que se estrelló contra el Pentágono?  ¿Qué pasó en realidad con el Boeing 757 que había sido secuestrado una hora antes?  ¿Cómo lo hicieron desaparecer? ¿Qué les aconteció a sus tripulantes y pasajeros?  Donald Rumsfeld, Halcón de Guerra y Secretario de Defensa de los Estados Unidos, en el momento del ataque al Pentágono dijo, en forma textual,  el 12 de octubre de 2001,  que un “misil se estrelló y dañó este edificio”.  ¿Sólo un lapsus o una confesión de parte?

QUINTA MENTIRA: Un cuarto avión que fue secuestrado y que iba a ser estrellado contra un objetivo determinado,  se estrelló porque sus pasajeros se sublevaron e impidieron que se realizara el atentado previsto.

Como la versión que se impuso sobre los atentados se hizo copiando los guiones de baja calidad de la industria cinematográfica de Hollywood, no podía  faltar  la  nota sentimentaloide  y  heroica,   sobre  el  sacrificio  que      -supuestamente- llevaron a cabo unos estadounidenses durante los trágicos sucesos del 11 S.  Al respecto se sostuvo que el cuarto avión secuestrado,  el vuelo 93 de United Airlines, se había estrellado en Pensilvania por la acción decidida de los pasajeros. La pretendida prueba de esta aseveración:  varias llamadas telefónicas hechas desde los teléfonos celulares que portaban los pasajeros del avión en donde le contaban a sus familiares en tierra lo que estaba aconteciendo en su terrible odisea aérea.  Esas llamadas se hicieron cuando el avión volaba a 10 mil metros de altitud.  Como parte de un pésimo guión hollywoodense el invento está muy bien, el único problema es que es falso de principio a fin, porque sencillamente en el 2001 las técnicas de telefonía celular por entonces existentes no permitían que se realizaran comunicaciones a esa altura.
* * * * * * * * *
Las afirmaciones centrales de la versión dominante sobre lo que pasó el 11 S son falsas de principio a fin, hasta el punto de que se han encontrado 145 mentiras e inexactitudes en uno de los informes oficiales sobre esos atentados.  Esto no nos sorprende,  porque Estados Unidos ha hecho suya la máxima nazista que reza que una mentira de tanto ser repetida se convierte en verdad. Además, y esto es lo importante, el 11 S se convirtió en el pretexto añorado por el imperialismo estadounidense que le ha permitido, con la compañía de todos sus lacayos y sirvientes en el planeta, invadir, bombardear y masacrar pueblos, para apropiarse de su petróleo  y  recursos naturales, a nombre de la “guerra contra el terrorismo”, que según los anuncios de los ideólogos del terror infinito va a durar cien años, lo cual quiere decir que al planeta le esperan otros noventa años de “conmoción y pavor”.

Un "Bacheo" para la N° 2 del termial

Hoy fue un día lleno de Bendiciones para La Estación N| 2 del Terminal de Pasajeros de La Concordia, Una Cocina nueva llego a Los BOMBEROS ...