domingo, 30 de septiembre de 2012

Bombas que ayudan...


Caracas, Venezuela.
 

La bomba que apaga el fuego por la noche

 12:5  
Avión de carga con portón trasero con tres bombas, que cargan cada una 200 litros de retardante.
Avión de carga con portón trasero con tres bombas, que cargan cada una 200 litros de retardante. embention
 

Combatir los incendios por la noche desde el aire puede dejar de ser una utopía en breve gracias a la bomba «inteligente» de una empresa de Alicante que es capaz de atinar en el foco de las llamas con una precisión de 10 m2.

RAFEL MONTANER
VALENCIA
 La noche puede dejar de ser en breve una aliada de los incendios forestales, que cabalgan sin control con la retirada de los aviones por falta de visibilidad . La solución podría estar en el sistema de extinción nocturna a base de bombas "inteligentes" que ayer presentó en la Universitat Politècnica de València la empresa alicantina Embention, una firma especializada en aeronaves no tripuladas (UAV).

David Benavente, fundador de Embention, explica que Flamingo, siglas en inglés del ingenio que han creado para luchar contra el fuego por la noche o en condiciones de mucho viento, más que una bomba "es algo parecido a un UAV, lo único es que no va propulsado". El proyectil, que mide 2,65 metros, "carga retardante para un ataque directo al fuego".
Flamingo se compone de dos elementos, una unidad de guiado y navegación por GPS inercial, y el depósito; que alberga 200 litros de agente retardante, con lo que se puede utilizar tanto para operaciones de extinción como para crear cortafuegos químicos. Asimismo, incorpora un mecanismo de recuperación que permite la separación de la unidad de control y la liberación de un paracaídas antes del impacto, permitiendo la recuperación de este componente con el consiguiente ahorro de costes.
El sistema ha sido diseñado para su utilización desde aeronaves de carga con portón trasero. Su mecanismo de lanzamiento no requiere ninguna adaptación, pues es compatible con "palets" o bandejas de carga estándar. Cada bandeja lleva cuatro bombas, con lo que según el tamaño del avión se pueden arrojar sobre el fuego entre 20 o 40 proyectiles, es decir 4.000 y 8.000 litros de retardante.
Estas bombas, que se lanzan a más de 3.500 metros de altura, son capaces de atinar en el foco de las llamas con una precisión de 10 meros, algo más que suficiente pues desparraman el retardante sobre una área de 100 m2. Esto es posible gracias a su tecnología de guiado "basada en algoritmos que fusionan modos avanzados de GPS, modos cinemáticos, con sensores de bajo coste -inerciales, datos aire, magnetómetros- e incluso visión artificial". Embention también propone convertir estas bombas "inteligentes" en cohetes autopropulsados que pueden ser lanzados a distancia desde un camión.

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