lunes, 16 de enero de 2012

Milagros en el aire y en la tierra...

'Es un milagrote', dijo uno de los sobrevivientes de accidente aéreo

Por: REDACCIÓN CALI Y POPAYÁN | 9:38 p.m. | 13 de Enero del 2012
'Es un milagrote', dijo uno de los sobrevivientes de accidente aéreo
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Paciente que iba en avioneta que se estrelló en Cauca relató cómo se salvaron sus ocupantes.

El zumbido del motor cambió de repente y la avioneta se meció fuertemente. El piloto Fernando Valencia, con sus más de 25 años en el aire, supo que se enfrentaba al trance más incierto de su vida, pero guardó silencio cuando sus otros tres compañeros de vuelo le repetían "¿Qué pasa?".
A todos se les congeló la respiración cuando Valencia reportó a través del equipo de comunicaciones problemas de motor. En ese momento les pidió tranquilidad, pero seguían bajando y acercándose, a tierra entre la costa del Pacífico y estribaciones de la cordillera Occidental.
Valencia estaba reportando su localización pero no hubo más tiempo y le tocó buscar lo que él, desde una camilla, llamó 'un arborizaje' en una 'pista' llena de árboles. En el impacto el fuselaje de la nave se remangó y perdió pedazos, enredado entre ramas.
La caída no había parado allí porque los árboles cedieron y la nave se desplomó a tierra. Hubo gritos, llanto, dolor y miedo, pero cuando todos se despabilaron supieron que estaban vivos. "Estamos aquí de milagro", confiesa el piloto.
A esas mismas horas empezaba el drama de los familiares de los cuatro viajeros porque todos pensaron que habría un desenlace amargo. A la familia de Valencia la sostenía la esperanza de saber que el piloto siempre sale de viaje con el optimismo y la convicción de ayudar.
El viaje era justamemte una misión médica que buscaba salvar la vida de Miyer Lady Flórez Hinestroza, una madre que perdió su bebé en la semana 18 de embarazo y que debía ser remitida a un hospital de mayor nivel porque su vida corría peligro.
La nave, de matrícula HK HK-1166G, salió de Cali en la mañana del jueves y llegó al aeropuerto de Guapi, donde a las 4:00 de la tarde despegó con su paciente a bordo. También viajaban la médica Ruby Marcela Lemos y el paramédico William Andrés Rodriguez.
Unos 35 minutos después empezó el drama. El segundo comandante de la Base Aérea Marco Fidez Suárez,  Javier Delgado, dice que hubo un reporte de una situación mecánica de la nave Cessna. De inmediato, se activaron las acciones para afrontar la emergencia.
La Fuerza Aérea Colombiana localizó en la misma tarde del jueves la señal radiotransmisora de la avioneta, pero las condiciones de clima y la llegada de la noche difitultaban la búsqueda.
Oraron por alma de viajera
En una cama del hospital Susana López Valencia de Popayán, Miyer Lady Flórez Hinestroza, la paciente, recuerda que el piloto piloto silenciosamente trató de evitar la tragedia. "Le preguntábamos qué pasó, qué pasó y nos decía que esperáramos, empezó a llamar por problemas con el motor del avión y pues empezaron a preguntarle la ubicación, el la dio, y hubo un momento en el que él  no pudo controlar el avión y nos estrellamos contra unos árboles".
Expresó que lo único que hicieron fue ponerse  rezar y "de un momento a otro nos vimos fue estrellados". Ella junto a la médica Ruby Marcela Lemos, en medio del desespero, sacaron fuerzas de donde no tenían y ayudaron a salir de las latas retorcidas del aparato al piloto  y al paramédico, pues el combustible de la aeronave empezó a derramarse y pensaron que allí podrían terminar sus vidas.
"La doctora que iba al lado mío y yo pudimos salir con más facilidad porque nuestra sillas presionaron al piloto y al paramédico que iban adelante. Luego tratamos de ayudarlos para que salieran de allá porque ellos sufrieron fracturas en los brazos. Nos desesperamos un momento y nos alejamos de la avioneta porque se empezó a regar la gasolina y pensábamos que se iba a explotar", narró Miyer Lady.
Después fue pasar una noche en la que no dejó de llover hasta las 5:00 de la mañana.
Con la direccdión del piloto armaron  un cambuche con armas y hojas pero todos amanecieron empapados y embarrados a 53 kilómetros del cerro de Munchique.
La desesperación volvía por momentos ya que tiraban bengalas para ser avistados, pero la lluvia impedía que lo lograran. "Había muchos árboles, muchos, y eso no dejaba que nos vieran cuando pasaban los helicópteros que nos estaban buscando, disparábamos bengalas pero como llovía duro se apagaban", narró la mujer.
Sin embargo a las 7:00 de  la mañana del viernes la esperanza volvió, pues un helicóptero del Ejército llegó al lugar. Un soldado sufrió lesiones en el intento de rescate y debió ser evacuado en camilla con los cuatro ocupantes de la nave.
Pero cuando el helicóptero los sacó a todos de allí, no podían más que celebrar la oportunidad de vivir. La esposa y los tres hijos del piloto dicen que a Valencia lo salvó su pericia y su espíritu solidario.
A los familiares de los viajeros les volvía el alma al cuerpo cuando Laureano Quintero, director médico del HUV, quien durante todo el día participó en el operativo de atención, dijo "los sobrevivientes están estables".
"Estoy orgulloso del Ejército que llegó a socorrernos gracias a un contacto con una valija auxiliar. Esta es otra oportunidad de la vida", dijo el piloto.
Ruby Marcela Leomos, de 25 años, quien está en último año rural, de medicina en Guapi, sentía dolores pero sonreía por estar viva.
La caravana con  los sobrevivientes por Popayán tuvo un contratiempo cuando un policía fue arrollado por un bus y quedó atrapado en medio de ese carro y una ambulancia.
Miyer Lady dice que su familia lloró y oró toda la noche. "Ellos pensaban que yo estaba muerta, ya rezaban era por mi alma, todos en Guapi pensaban que yo estaba muerta. Yo me quedo asombrada, me quedo aterrada, porque un accidente de esa forma y haber quedado así como quedamos es un milagrote".
REDACCIÓN CALI Y POPAYÁN

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