lunes, 13 de febrero de 2012

BOMBEROS VOLUNTARIOS

MERECIDO HOMENAJE SERVICIOS PRESTADOS

El coraje de ser bombero voluntario tiene premio

El cuerpo de 94 efectivos ligado al Consorcio Provincial recibe en su 22 aniversario la medalla de plata de la Generalitat a una larga trayectoria.


“Trabajo en una empresa cerámica del pueblo y, cuando tengo libranza, me voy al retén de bomberos de Onda a hacer la guardia que me toque de 8 ó 10 horas, las que sean necesarias”, relata Toni Martínez. Esa rutina laboral a dos bandas la compagina desde hace nada menos que dos décadas. Eso sí, que nadie piense que este ondense de 43 años percibe un sobresueldo por sus dos trabajos porque no es así. Su labor de bombero es altruista. Como otros 93 voluntarios del Consorcio Provincial de Castellón --de los parques de Onda, Benassal, Morella y Llucena-- y que ayer recibieron en Dènia la merecida medalla de plata de manos del conseller de Gobernación, Serafín Castellano.
Martínez encabeza el ránking de todos los voluntarios con más de 2.100 servicios realizados desde que se incorporó en 1992 con varios compañeros de la antigua mili. “Me tocó en aviación en Madrid, pero cuando podía me escapaba a un parque de bomberos cercano y allí me gustó este mundo”, recuerda. Cuando regresó a Onda, se incorporó al retén con Pascual Lengua, José Antonio Manuel Balaguer --hoy jefe del parque-- y algún amigo más ya fallecido.
Los 94 voluntarios homenajeados ayer atienden una media de 600 emergencias anuales. Entre ellas, por ejemplo, las fuertes nevadas del año 2010, incendios forestales devastadores como el de Les Useres del 2007, dramas como el de La Todolella, o servicios más rutinarios como fuegos en viviendas, rescates de personas o accidentes de circulación. “Sin duda, la riada de hace cuatro meses en Onda fue el servicio más difícil de mi vida porque entre los cuatro fallecidos en aquel accidente de coche estaba un buen amigo; fue una impresión que no olvidaré nunca porque me tocó ir a mí a con otros diez compañeros más”.
El Consorcio Provincial de Castellón fue el primer cuerpo de bomberos voluntarios de la Comunitat. Se creó siguiendo el modelo de países como Alemania, Francia, Australia o Estados Unidos, donde este tipo de voluntariado suma más de un millón de efectivos y copa alrededor del 85% de la plantilla de bomberos de este último país.
En los cuatro retenes de la provincia adscritos a esta modalidad de bomberos voluntarios, los efectivos se organizan en turnos de guardia, de modo que siempre hay personal disponible ante cualquier emergencia. “Para ser bombero voluntario hay que superar unas pruebas teóricas y prácticas de alto nivel y realizar periódicamente cursos de reciclaje porque manejamos el mismo material tecnológico y los vehículos son los mismos”, añade Toni Martínez.
Además del cuerpo de bomberos voluntarios, también recibieron el reconocimiento oficial --con la medalla de oro póstuma-- los dos pilotos de la avioneta que se estrelló en 2010 en la Tinença de Benifassà cuando luchaban contra un incendio. O la medalla al sargento de la Benemérita que mostró su aplomo en el tiroteo de la Vall d’Uixó del 2008. Todos ellos héroes anónimos. H

No hay comentarios:

Publicar un comentario